jueves, marzo 31, 2016

The Hateful Eight

Quentin Tarantino es una de mis directores favoritos desde hace mucho tiempo y siempre, haga lo que haga, genera una gran expectación entre de público y prensa, y para mi, es una de sus mejores películas, que esta ubicada en el mismo universo de Django Unchained, Inglourious Basterds y Pulp Fiction, porque tienen elementos comunes y pistas típicas del director.

Y de qué trata The Hateful Eightuna diligencia donde viaja un caza recompensas llamado John Ruth, va encadenado a su presa  Daisy, se encuentran con otro caza recompensas, el mayor Marquis Warren, que les pide que lo lleven a el y a sus tres cadáveres que lleva como equipaje. A partir de este momento una serie diálogos bastante llamativos y de personajes completan la formación del título que comienzan a sumarse a la historia para acabar atrapados, por culpa de una tormenta de nieve, en un mismo refugio en medio de la nada. Y pronto la película da un giro en donde en apariencia, nadie ha hecho nada, pero todos tienen motivos para hacerlo.



La película comienza con Cristo crucificado, acompañada por la música de Ennio Morricone, y acaba con un baño de sangre, todo, con un estilo cinematográfico y único, que Tarantino emplea a la largo de 3 horas.

La historia está dividida en seis capítulos, algo clásico en el cine de Tarantino y que durante sus buenas tres horas de duración, no te deja parpadear por tanto dialogo cautivo que hay durante la primera mitad de la historia, hasta que llega el esperado giro, donde la segunda mitad está centrada casi exclusivamente en las reacciones sangrientas del reparto, y es donde tiene lugar la gran revelación, donde la sensación de que cualquier cosa que vaya a ocurrir es impredecible, así podemos intentar ir un paso a delante a la hora de resolver el misterio pero aun así la película está tratando de ir dos por delante de nosotros, incluso cuando el propio misterio puede no resultar tan inesperado.


Y siempre hay que saber y aceptar de antemano que es una película de Tarantino, alguien que nos da una película de tres horas con un reparto estupendo, dentro de solo cuatro paredes, con diálogos, música y fotografía estupenda, donde hay que tener claro es que en el fondo, solo es un juego en base de guion por Tarantino, y que vamos a ser testigos de una función donde lo importante no es tanto descubrir cuál de los personajes está mintiendo sino cuál de ellos es el único que no lo hace